viernes

La paradoja de nuestro tiempo...

Tenemos edificios más altos pero temperamentos cortos, autopistas más anchas pero puntos de vista más estrechos. Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos.
Tenemos casas con más comodidades pero familias más pequeñas. Más compromisos pero menos tiempo. Tenemos más títulos pero menos sentido común, más conocimiento pero menos criterio.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.

Hablamos mucho, amamos poco, odiamos demasiado...

Hemos llegado a la luna y regresado, pero tenemos problemas a la hora de cruzar la calle y conocer a nuestro vecino...
Tenemos mayores ingresos pero menos moral. Estos son tiempos de personas más altas con caracteres más débiles, con más libertad pero menos alegría, con más comida en la nevera pero peor nutrición. Son días en los que llegan dos sueldos a casa pero aumentan las separaciones, un tiempo con demasiado en el escaparate y poco de puertas adentro.


Por eso... Lee más y limpia menos.
Siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte únicamente en las malas hierbas. Pasa más tiempo con tu familia y amigos, y menos tiempo trabajando.
La vida es una sucesión de experiencias para disfrutar, NO para sobrevivir...
Usa tus copas de cristal, ponte tu ropa nueva sin escusa especial. No guardes tu mejor perfume para esa fiesta ocasional, úsalo cada vez que te den ganas de hacerlo.

Las frases "algún día", "uno de estos días",... quítalas de tu vocabulario. Si vale la pena hacerlo, vivirlo, verlo, quiero poder disfrutarlo ahora, no mañana.
Si supiéramos el tiempo de vida que nos queda, seguramente desearíamos estar con nuestros seres queridos, iríamos a comer nuestra comida preferida, visitaríamos los sitios que amamos...

Nos enfadariamos si supiéramos que nuestras horas están contadas...
Enfadados porque dejariamos de ver a nuestros mejores amigos, enojados porque no escribimos aquellas cartas de amor que pensábamos escribir "uno de estos días".

Enojados y tristes porque no dijimos lo suficiente a nuestra pareja, nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, cuánto los amamos.
Por eso... no intentes retardar, detener o guardar nada que añada risa y alegría a tu vida, cada día, hora, minuto, es único y no regresa jamás...
Atom Rss...... Syndication This Site...... Suscribir con Bloglines